Después de disputar los dos partidos ante Uruguay, la delantera Charlyn Corral reflexionó con madurez y honestidad sobre su presente con la Selección Mexicana Femenil. Regresar al Tri tras un largo tiempo significó más que solo minutos en la cancha: fue una experiencia de gratitud, disfrute y aprendizaje.
“Siempre he dicho que estar aquí es un premio al esfuerzo, a la constancia. No sé si me quede una concentración más o dos años más, no lo sé. Por eso vengo a disfrutar, a compartir con mis compañeras y a ser agradecida con la vida y con el fútbol”.
Sobre el triunfo 1-0 en Tlaxcala, Corral admitió que las condiciones del campo afectaron el estilo de juego, pero resaltó que el equipo supo adaptarse.
“Nos costaba hacer los traslados de balón y eso complicó un poquito nuestro juego. Pero sabíamos desde antes cómo estaba la cancha, no podíamos ponerla de pretexto. Al contrario, esas condiciones te motivan más a ser guerrera”.
La atacante del Pachuca fue titular en el segundo encuentro y jugó los 90 minutos. Reconoció que aún está en proceso de adaptación, pero se mostró satisfecha con su rendimiento.
“Me tocó jugar como ‘10’ y hacer una labor distinta. A veces, cuando no me llega el balón, tiendo a retrasarme para generar juego. Puedo seguir mejorando, pero si ayudé en algo en esta concentración, me voy feliz”.
Corral envió un mensaje a sus compañeras y al entorno del Tri Femenil: disfrutar el proceso y entender que cada convocatoria es una oportunidad única.
“Aquí todas tienen talento, lo importante es fluir, adaptarte al sistema y al grupo. Siempre hablo de la constancia, porque el torneo pasado ya fue. Hay que volver a trabajar por los objetivos”.