La Selección Mexicana Femenil de futbol playa vive un momento de transformación, y al frente de este proceso se encuentra Fátima Leyva, quien ha asumido el reto de construir una base sólida para una modalidad que, poco a poco, comienza a ganar terreno en el país.
En el marco de la presentación oficial de la Acapulco Beach Soccer Cup 2026, la estratega dejó claro que uno de los principales desafíos es cambiar la percepción que existe alrededor de esta disciplina, ya que todavía es común confundirla con otras variantes del futbol.
⚽ “No es jugar futbol en la playa, es futbol playa”
Leyva fue contundente al explicar que esta modalidad tiene identidad propia, con fundamentos y exigencias distintas a las del futbol tradicional.
“No es como el futbol siete o el rápido… no es jugar futbol en la playa, es jugar futbol playa. Es una modalidad completamente distinta que muchas veces se desconoce, incluso en sus fundamentos”, explicó.
Desde su experiencia, el reto no solo está en competir, sino en educar a jugadoras y entorno sobre lo que realmente implica este deporte.
🌊 La clave: técnica, paciencia y ganas de aprender
Al hablar sobre el proceso de selección de jugadoras, Leyva destacó que no existe una fórmula única, pero sí ciertos elementos esenciales que buscan en cada visoría.
“Evidentemente ves cualidades futbolísticas, el control de balón, la sensibilidad… porque en la arena todo cambia. Pero algo que siempre buscamos son niñas que quieran aprender, que tengan esa hambre de crecer”, señaló.
La entrenadora compartió que muchas de las jugadoras detectadas provienen de otros torneos nacionales, donde han podido identificar talento joven con potencial para adaptarse a esta modalidad.
🇲🇽 Un cambio generacional en marcha
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es la renovación del equipo, con una nueva generación de futbolistas que están descubriendo el futbol playa como una oportunidad real de desarrollo.
“Estamos en un cambio generacional, con niñas que vienen de distintas modalidades y que hoy quieren dedicarse al futbol playa. Eso habla de que algo está cambiando”, comentó.
Este proceso no solo implica formación deportiva, sino también adaptación a condiciones específicas como jugar descalzas, entender la superficie y desarrollar nuevas habilidades técnicas.
💜 Una modalidad que visibiliza y empodera
Leyva también puso énfasis en el impacto social del futbol playa femenil, al considerarlo una puerta de entrada para muchas jóvenes que buscan una oportunidad dentro del deporte.
“Es una modalidad muy noble, que visibiliza y empodera. Hay niñas que quizá no encontraron espacio en otras disciplinas, y aquí pueden desarrollarse y enamorarse del futbol”, expresó.
Además, destacó que el crecimiento de esta disciplina depende en gran medida de la difusión y del apoyo del público.
🔥 México femenil quiere competir con las potencias
En lo deportivo, la Selección Mexicana ya ha tenido roce internacional, enfrentando a equipos de alto nivel, lo que ha servido como aprendizaje para el grupo.
“Nunca se pierde, siempre se aprende. Ahora tenemos la oportunidad de volver a competir contra selecciones como Brasil, pero en casa, y eso es una gran motivación”, afirmó.
El objetivo es claro: elevar el nivel competitivo y consolidar un proyecto que permita a México posicionarse en el escenario internacional.
🌍 Un futuro que ilusiona
Para Fátima Leyva, el crecimiento del futbol playa en México no solo depende de resultados, sino de generar una cultura alrededor de esta modalidad.
“Hoy hay más oportunidades, más espacios… pero también la exigencia debe ser mayor. Representar a México es hacerlo con compromiso, pero sobre todo con amor por lo que haces”, concluyó.
Con torneos internacionales en puerta y una nueva generación en formación, el futbol playa femenil mexicano comienza a escribir su propia historia… y apenas va empezando.