El empate 2-2 frente a Uruguay dejó un sabor amargo en el cuerpo técnico de la Selección Mexicana Femenil. Pedro López, entrenador del equipo, enfrentó los micrófonos tras el encuentro en Puebla y fue claro:
“No quiero poner excusas, pero después de lo de hoy, quiero una victoria.”
El estratega español valoró el esfuerzo del equipo, pero lamentó que no se concretara la victoria luego de ir 2-0 arriba en el marcador: “Quizás si hubiéramos ganado hoy 2-0, como íbamos, no afrontaríamos el partido de Tlaxcala con tanta hambre o ambición como tenemos ahora mismo.”
López reconoció el contexto del rival, destacando que Uruguay llegó en buen momento físico, pero subrayó que las jugadas que definieron el empate fueron puntuales.
“No creo que Uruguay haya hecho méritos para el 2-2. Uno fue un tiro muy lejano, el otro una falta frontal. El resto del tiempo controlamos sus transiciones.”
Sobre lo que más le molestó del partido, enfatizó en la oportunidad desperdiciada: “Hicimos méritos para ganar y eso me hace estar molesto, enfadado y con muchas ganas de quitarme la espina el próximo partido en Tlaxcala.”
Respecto al arbitraje, aceptó que perdió concentración en algunos momentos: “Me enfadé demasiado. Tenemos que estar preparados para arbitrajes así o incluso peores.”
López también destacó el crecimiento del fútbol femenil en México y la conexión con la afición, esta vez en Puebla: “El recibimiento fue extraordinario. Me encantaría volver a jugar mañana aquí para devolverles el cariño con una victoria.”
Por último, dejó claro que no piensa dosificar al equipo en el segundo amistoso, que se jugará este martes 3 de junio en Tlaxcala:
“Después de lo de hoy, quiero una victoria. No se me pasa por la cabeza dosificar.”
El técnico concluyó su mensaje pensando en el futuro:
“En 2031 habrá un Mundial en México. Ojalá lo que sembramos hoy motive a muchas niñas para que sueñen con estar ahí.”