En los últimos años, la FIFA ha implementado una serie de reformas estructurales, financieras y sociales que buscan impulsar el desarrollo del fútbol femenino a nivel global. Desde condiciones equitativas en torneos hasta nuevos fondos de apoyo para jugadoras, el organismo rector del fútbol mundial asegura que su compromiso va más allá del discurso.
Estas medidas han sido destacadas en el marco de la reciente disputa con FIFPRO, pero representan un trabajo continuo que ha cambiado las reglas del juego para miles de futbolistas en todo el mundo.
1. Pagos garantizados y condiciones igualitarias
Una de las reformas más significativas fue la introducción de pagos mínimos garantizados para todas las jugadoras participantes en la Copa Mundial Femenina de la FIFA, medida histórica que reconoce el valor profesional de las futbolistas y asegura que cada participante reciba una compensación económica justa.
Además, se implementaron condiciones equitativas entre la Copa Mundial varonil y femenil, desde el hospedaje hasta los traslados y centros de entrenamiento, eliminando prácticas de desigualdad institucionalizadas por décadas.
2. Protección laboral: licencias parentales
FIFA también estableció regulaciones de licencia parental para proteger los derechos laborales de las jugadoras. Esta política asegura que las futbolistas embarazadas puedan conservar su lugar en el equipo y acceder a licencias remuneradas, marcando un precedente en el deporte profesional.
3. Distribución más justa de recursos en el Mundial Femenil
Durante el Mundial Femenino de 2023, FIFA introdujo un nuevo modelo de distribución económica para equipos y jugadoras, lo que permitió que los recursos no quedaran solo en las federaciones nacionales, sino que llegaran directamente a las futbolistas, garantizando un impacto real en sus carreras.
4. Fondo de ayuda a jugadoras impagadas
A través del FIFA Fund for Professional Players, la organización ha destinado más de 16 millones de dólares para apoyar a jugadores y jugadoras que no han recibido sus salarios por parte de sus clubes, incluyendo a múltiples futbolistas afectadas por incumplimientos contractuales.
5. Inclusión de jugadoras en estructuras de gobernanza
Otra acción relevante ha sido la inclusión estatutaria de representación de jugadores y jugadoras en los órganos de gobernanza de las asociaciones miembro, garantizando que las voces femeninas estén presentes en la toma de decisiones a nivel nacional e internacional.
6. Protocolos contra el racismo y violencia digital
La FIFA lanzó el Servicio de Protección en Redes Sociales, especialmente útil en el contexto de torneos femeniles, donde muchas jugadoras han sido blanco de acoso. También se creó el panel Player’s Voice como parte de la iniciativa Global Stand Against Racism, con representación activa de futbolistas mujeres.
7. Más inversión, más visibilidad
Además de lo anterior, FIFA ha anunciado planes de inversión en infraestructura, desarrollo de ligas femeniles y apoyo técnico en múltiples confederaciones, con el objetivo de reducir la brecha entre las potencias históricas y los países emergentes en fútbol femenil.
Con estas acciones, la FIFA busca posicionarse como un actor clave en la transformación del fútbol femenino. Aunque aún existen retos pendientes y voces críticas, los avances logrados son una señal clara de que el cambio está en marcha.
¿La próxima meta? Que la igualdad en el fútbol no sea una excepción, sino la regla.