Espartanas MX Espartanas MX LA MEJOR INFORMACION DE FUTBOL FEMENIL DE MEXICO Y EL MUNDO
Chivas femenil vence 2-0 a Necaxa con autoridad en Aguascalientes y suma tres puntos clave en la Jornada 7

Chivas femenil vence 2-0 a Necaxa con autoridad en Aguascalientes y suma tres puntos clave en la Jornada 7

Guadalajara Femenil hizo lo que hacen los equipos grandes cuando juegan de visita: paciencia, control y golpeo en momentos clave. Sin ruido, sin prisas, pero con pegada. Así construyó su triunfo 2-0 sobre Necaxa en el Estadio Victoria, en duelo correspondiente a la Jornada 7 del Clausura 2026 de la Liga MX Femenil.

Desde el arranque, las rojiblancas inclinaron la cancha. Córners consecutivos, centros al área y disparos constantes avisaron que el gol no era cuestión de “si”, sino de “cuándo”. Necaxa resistía con orden y con intervenciones defensivas importantes, pero el asedio era permanente.

Al minuto 31 llegó la recompensa. Centro al área, balón elevado y Alicia Cervantes se levantó para conectar de cabeza. Remate limpio, contundente, marca registrada. El 0-1 reflejaba lo que ya se veía en el juego: Guadalajara dominaba.

Las Centellas intentaron reaccionar con algunos tiros y aproximaciones, pero la defensa tapatía se mostró sólida y sin conceder espacios claros. Cada intento local se topaba con una muralla rojiblanca.

En el complemento, Chivas femenil manejó el ritmo. No se desesperó. Tocó, circuló y esperó el momento exacto para volver a pegar. Necaxa tuvo chispazos —un par de disparos y una atajada clave de su arquera que evitó el segundo—, pero le faltó profundidad. 

Entonces apareció la banca. Al 74’, ingresó Adriana Iturbide. Y al 87’, prácticamente en su primera gran oportunidad, remató de cabeza tras tiro de esquina para el 0-2 definitivo. Impacto inmediato. Cambio quirúrgico de la "doctora del gol". De esos que el cuerpo técnico apunta con pluma dorada.

Con la ventaja ampliada, Guadalajara cerró el partido con oficio, controlando la posesión y enfriando cualquier intento de reacción local. Necaxa peleó hasta el final, pero ya no encontró grietas.