Ni la lluvia, ni el tráfico de viernes en la capital impidieron que decenas de personas se dieran cita en el Deportivo Reynosa, en la alcaldía Azcapotzalco, para ver en persona a Alexia Putellas, referente global del fútbol femenino y dos veces ganadora del Balón de Oro.
Familias enteras, niñas vestidas con camisetas del Barcelona, fans con carteles, celulares en mano, y hasta alguna que otra lágrima de emoción, fueron parte del ambiente que se vivió durante la inauguración del primer campo de fútbol 11 rehabilitado por Scotiabank en México, donde Alexia presentó también su Fundación Eleven.
Aunque el evento fue principalmente institucional, Alexia se dio un momento para acercarse a la gente. Con una sonrisa sencilla, como si no fuera la estrella que es, firmó camisetas, balones, gorras, e incluso se detuvo a tomarse selfies con algunas aficionadas.
“¡No puedo creer que la vi!, gritó una madre emocionada mientras mostraba la camiseta autografiada.
La presencia de la jugadora del Barcelona femenino fue tan magnética como emotiva. A pesar del protocolo, la seguridad y el itinerario apretado, Alexia no dudó en agradecer el cariño del público mexicano, que la recibió con una calidez que solo se ve en este país.
“Gracias, gracias", dijo entre aplausos, mientras la gente gritaba su nombre.
El evento no solo marcó un momento importante para el desarrollo de espacios seguros para la niñez, sino que también dejó claro que el fútbol femenino ya tiene rostro, nombre y corazón en México, y ese día, todos querían estar cerca de Alexia Putellas.