Durante la inauguración del primer campo de fútbol 11 de Scotiabank en México, Danilo de la Pava, Senior Manager Global Sponsorship del banco, dejó en claro que este proyecto no solo se trata de goles, sino de crecimiento, inclusión y educación.
“Quisiera agregar un detalle importante: a partir de ahora no solo construimos canchas para promover la inclusión, también implementamos un programa anual de educación financiera”, señaló con firmeza.

Este programa forma parte de ScotiaRISE, la estrategia global de impacto social del banco. Pero lo innovador no está solo en el enfoque, sino en el método: cada niño y niña que participe en torneos organizados por Scotiabank deberá pasar por un módulo de formación financiera, adaptado a su edad y contexto.
“Hemos aprendido mucho con estos programas. Por ejemplo, hay niños que creen que el internet y el celular son gratis. Nadie les había explicado que eso también se paga. Por eso creemos que este aprendizaje es necesario”, compartió.
De la Pava explicó que el modelo ya ha sido implementado en campeonatos Sub-11 mixtos —donde participan equipos con niños y niñas por igual— y también en torneos femeniles Sub-14 en México. El objetivo es brindar herramientas básicas como qué es una cuenta de ahorro, una cuenta corriente o cómo se genera el ahorro en casa.
“Todos nuestros campeonatos están dentro del programa ScotiaRISE desde hace dos años. Y esta cancha de Azcapotzalco se suma a ese esfuerzo”, subrayó.
El programa de educación financiera estará disponible no solo para quienes jueguen en el campo, sino para toda la comunidad, incluyendo escuelas, familias y organizaciones locales. De la Pava reiteró que el acuerdo con la Alcaldía de Azcapotzalco es claro: abrir las puertas del aprendizaje a todos.
Antes de ceder la palabra a Alexia Putellas, Danilo tuvo un momento emotivo al recordar su primer encuentro con la futbolista en Barcelona.
“Desde esa conversación, conectamos por valores comunes. Hoy, ver que su Fundación Eleven también se sumará desde aquí, nos llena de orgullo”.
Así, Scotiabank deja claro que su apuesta va mucho más allá del balón: está construyendo comunidad desde la raíz.