El futbol femenil mexicano vivió un momento sin precedentes este 16 de diciembre de 2025. Jacqueline Ovalle se convirtió en la primera futbolista mexicana en ganar el Premio Marta, reconocimiento otorgado por la FIFA al mejor gol del año en el futbol femenil a nivel mundial.
El galardón fue concedido por la espectacular anotación que Ovalle marcó el 3 de marzo de 2025 durante un partido de la Liga BBVA MX Femenil entre Tigres Femenil y Chivas. La jugada, conocida popularmente como el “camaroncín”, rápidamente trascendió fronteras por su nivel técnico, creatividad y ejecución, convirtiéndose en una de las acciones más reproducidas y comentadas del año en redes sociales y plataformas digitales.
La votación, que incluyó la participación de afición y especialistas, colocó a la mexicana por encima de goles de figuras internacionales, consolidando su anotación como la mejor del futbol femenil en 2025. Con ello, Ovalle no solo sumó un logro individual, sino que también puso al futbol mexicano en el centro de la conversación global.
Actualmente, la futbolista mexicana milita en el Orlando Pride, equipo en el que comparte vestidor con la legendaria Marta, ícono del futbol femenil y figura que da nombre al premio. Un detalle que añade un componente simbólico a un logro que ya es histórico.
Este reconocimiento marca un punto de inflexión para el futbol femenil nacional. Durante años, jugadoras mexicanas habían aparecido únicamente entre las nominadas a premios internacionales, pero nunca habían logrado quedarse con el galardón. La conquista de Ovalle rompe esa barrera y refuerza el crecimiento y la proyección internacional de la Liga MX Femenil.
Como antecedente, en 2021, Daniela Sánchez fue nominada al Premio Puskás cuando militaba en Querétaro, antes de que la FIFA separara oficialmente los premios en categorías varonil y femenil.
Con este logro, Jacqueline Ovalle inscribe su nombre en la historia del futbol mexicano, confirmando que el talento formado en la Liga MX Femenil ya no solo compite, sino que también gana en el escenario más alto del futbol mundial. Nivel élite, sello mexicano… y gol eterno.