Pese a la derrota en la Jornada 1 del Clausura 2026 ante Pumas Femenil, el director técnico de Querétaro Femenil, Edgar Mejía, fue claro en su análisis: el marcador no refleja ni define el proyecto ni el carácter de su equipo.
“Estoy convencido que no es un resultado que defina al equipo”, expresó el estratega, quien destacó el trabajo realizado durante la pretemporada y aseguró que ese esfuerzo se vio reflejado especialmente en el segundo tiempo del encuentro disputado en Ciudad Universitaria.
Competir, incluso en la adversidad
Mejía reveló que su mensaje en el medio tiempo fue contundente y alineado con la identidad que busca construir. “Prefiero llevarme siete u ocho a dejar de competir”, confesó, resaltando que, incluso con una jugadora menos, el equipo no bajó los brazos y siguió luchando hasta el final.
En ese contexto, subrayó una jugada específica protagonizada por Emily, a la que calificó como una muestra clara del corazón del equipo. “Esa jugada me dice mucho que el equipo tiene corazón”, afirmó, destacando que la acción no impactaba en el marcador, pero sí en la pasión y la contundencia del grupo.
Un regreso cargado de emoción y convicción
El técnico también habló de su regreso a los banquillos, el cual describió como un momento de gran orgullo personal. Señaló que su vuelta se dio gracias a la confianza del club Querétaro, de Álvaro Oratorre y del propietario Mark, luego de varios años alejado de las canchas.
“Me siento muy feliz de regresar, muy orgulloso”, compartió, agradeciendo además a su familia y a una red de apoyo que fue clave para volver a dirigir.
Autocrítica, trabajo y lo que viene
Mejía reconoció que hubo errores de concentración que costaron goles, pero dejó claro que son aspectos corregibles con trabajo en cancha. “Eso se corrige con entrenamiento”, afirmó, insistiendo en que el equipo debe fortalecer la constancia y la regularidad.
El entrenador adelantó que aún faltan jugadoras por integrarse y que próximamente se verán caras nuevas, además de resaltar que la Liga MX Femenil sigue en ascenso en calidad, talento y nivel competitivo.
Finalmente, dejó un mensaje claro de cara al futuro inmediato: la derrota o la victoria duran un día, pero el verdadero trabajo comienza ahora. “Buscar el siguiente partido e intentar sacar un buen resultado a toda costa”, concluyó.