En una noche de locura en el Estadio Jalisco, el América Femenil logró una victoria sufrida y espectacular por 3-2 ante Atlas Femenil, en duelo correspondiente a la Jornada 16 del Torneo Apertura 2025 de la Liga MX Femenil.
El partido tuvo de todo: intensidad, goles, polémica y un cierre de infarto que mantuvo a todos al borde del asiento.
El conjunto rojinegro, dirigido por Roberto Medina, ofreció una de sus mejores actuaciones del torneo. Con orden, entrega y gran despliegue físico, Atlas puso contra las cuerdas al América durante varios pasajes del encuentro.
Alexa Soto había adelantado al América al 28’ con un potente disparo desde fuera del área.
La figura rojinegra fue sin duda Brenda Cerén, quien firmó un doblete espectacular: primero al minuto 38’, con una gran jugada individual, y luego al 45’, de penalti, tras una mano dentro del área de Jana Gutiérrez, que puso el 2-1 momentáneo que encendió el Jalisco.
En la segunda mitad, las dirigidas por Ángel Villacampa buscaron igualar el marcador y lo consiguieron gracias a Kiana Palacios, quien al 57’ empujó el balón a las redes.
El duelo siguió abierto y emocionante hasta el final, con llegadas de peligro en ambas porterías. El Atlas, con el corazón por delante, parecía rescatar un punto valioso… pero el drama apenas comenzaba.
Cuando el cronómetro marcaba el minuto 97’, una mano dentro del área de Dirse Delgado fue señalada por el silbante Alfredo Huerta López. La tensión se apoderó del estadio.
Kiana Palacios tomó el balón, respiró profundo y al 98’ convirtió el penal con un derechazo letal, imposible para la arquera rojinegra, Camila Vázquez. El grito de gol azulcrema silenció al Jalisco y sentenció un encuentro que quedará entre los más emocionantes de la temporada.
Con esta victoria, América Femenil mantiene su paso firme en la parte alta de la tabla y llega con confianza plena al cierre de la fase regular, la cual cerrará con una visita a Mazatlán.
Atlas femenil, pese a la derrota, se marcha ovacionado: dio pelea, jugó con intensidad y demostró carácter ante uno de los equipos más poderosos del país. Aunque con el sabor amargo de que por no haber sumado se despide de la liguilla.
El 3-2 final fue una lección de resiliencia para las Águilas y un homenaje al espíritu competitivo del Atlas. Una noche de fútbol total en Guadalajara.