En el marco de la presentación de la candidatura conjunta de México, Estados Unidos, Costa Rica y Jamaica para organizar el Mundial Femenino 2031, Andrea Rodebaugh, directora deportiva de Selecciones Nacionales Femeniles de México, ofreció una reflexión que unió pasado, presente y futuro del futbol femenil nacional.
La exseleccionada mexicana recordó que su generación creció peleando por algo tan básico como el derecho a jugar, una lucha que abrió el camino a las nuevas futbolistas. Hoy, asegura, el reto ha cambiado de rostro.
“Mi generación jugaba por el derecho a jugar futbol; hoy la lucha es vivir de él como mujeres profesionales”, explicó. Para Rodebaugh, el objetivo ya no se limita a tener cancha, sino a construir un ecosistema que permita a las jugadoras y a todas las mujeres que forman parte del deporte —entrenadoras, árbitras, preparadoras físicas y psicólogas— desarrollarse en entornos verdaderamente profesionales.
Desde su perspectiva, el camino al profesionalismo debe poner a la futbolista en el centro de las decisiones y rodearla de especialistas que garanticen su bienestar y su crecimiento.
“Debemos encaminar hoy el futbol hacia un profesionalismo real, para que niñas y mujeres puedan hacer de este deporte una forma de vida”, enfatizó.
Durante el anuncio en Nueva York, Rodebaugh también calificó el momento como histórico para México.
“Ser sede del Mundial Femenil 2031 no solo sería un honor, sino también un sueño cumplido. Es el reflejo del lugar que la Selección Femenil ha ganado en el corazón de México y del esfuerzo de quienes han luchado por abrir camino”, afirmó.
El mensaje de Rodebaugh resume la esencia del lema de la candidatura, “Por el presente, por el futuro”: reconocer los logros que han transformado el futbol femenil y proyectarlo hacia una nueva era de profesionalismo y equidad.