Con la honestidad que la caracteriza y el sentido de equipo bien puesto, Jocelyn Orejel enfrentó los micrófonos tras la derrota 3-1 de América Femenil ante Gotham FC, en las semifinales del Final Four de la Concacaf W Champions Cup. La defensa americanista dejó en claro que, más allá del marcador, hay muchas cosas que rescatar… y otras tantas por trabajar.
“Obviamente estamos tristes porque no ganamos como queríamos, pero hay cosas que necesitamos trabajar. Esto no termina aquí. Vamos por el siguiente partido con la mentalidad de ganar”, expresó con serenidad.
Para Orejel, el solo hecho de que dos equipos mexicanos hayan llegado a estas instancias habla del progreso real que vive la Liga MX Femenil:
“Esto explica mucho. Que dos equipos estén en semifinales en una competencia con clubes tan grandes como Portland o Gotham, dice que la liga va creciendo. Ojalá la próxima vez seamos cuatro”, dijo con ilusión.
Sobre el valor de enfrentar a rivales de la NWSL, fue clara:
“Son muy rápidas, muy fuertes, muy atléticas. Jugar contra ellas nos hace crecer. Nos obliga a forzarnos en aspectos que quizá no habíamos trabajado tanto y eso es buenísimo para el desarrollo del equipo”, aseguró.
También habló de la temporada de América femenil, marcada por un liderato general y por las lesiones.
“Nunca fue una excusa. Tuvimos muchas lesiones, pero siempre hubo jugadoras que lo hicieron increíble. Queríamos terminar de otra manera, pero estamos orgullosas de lo que hicimos”, explicó.
En lo personal, reconoció el torbellino emocional que ha significado jugar la final de liga, viajar a Los Ángeles y ahora quedar fuera de la final continental.
“Sí fue difícil, pero gracias al fútbol tenemos otra oportunidad para mostrar lo que podemos hacer. Hay que seguir adelante”, señaló.
Por último, envió un mensaje claro a la afición y al cuerpo técnico:
“A nuestros fans, gracias por estar. Los queremos mucho y sigan con nosotras en este barco. Y sobre el profe Villacampa, estamos con él. Es una situación difícil, pero todos estamos juntos hasta el final”.
América Femenil jugará el sábado por el tercer lugar, pero más allá del resultado, la voz del vestidor refleja una convicción firme: este equipo quiere más y no va a parar hasta conseguirlo.