El Global Transfer Report 2025, publicado por la FIFA, confirma que México se ha consolidado como uno de los actores más relevantes del mercado internacional del fútbol femenil, tanto por el valor económico de sus jugadoras como por su inserción dentro del crecimiento regional de Concacaf.
De acuerdo con el documento, las jugadoras mexicanas generaron USD 1.7 millones en transferencias internacionales durante 2025, cifra que colocó a México como la cuarta nacionalidad con mayor gasto a nivel mundial, solo por detrás de Estados Unidos, Brasil y Francia
Este dato marca un punto de inflexión para el fútbol femenil mexicano, que históricamente había tenido una presencia más limitada en el mercado global de fichajes.
El reporte también subraya el crecimiento de Concacaf como la segunda confederación con mayor inversión en transferencias del fútbol femenil, al concentrar el 29.2% del gasto global en 2025, únicamente por debajo de Europa (UEFA)
Dentro de este contexto regional, México se posiciona como uno de los países que aportan mayor valor económico al mercado.
Mexicana en el top 5 de transferencias más caras del mundo
Otro de los puntos clave del informe es la aparición de Jacqueline Ovalle dentro del listado de las cinco transferencias internacionales más caras del fútbol femenil en 2025, tras su salida de Tigres UANL hacia Orlando Pride.
Esta operación representa la transferencia internacional más relevante protagonizada por una jugadora formada en la Liga MX Femenil, y confirma que el talento mexicano ya es objeto de inversión directa por parte de clubes de élite europea.
Etapa de mayor profesionalización
En términos generales, la FIFA destaca que el fútbol femenil vive una etapa de mayor profesionalización, con un aumento sostenido en las transferencias con pago y una valorización creciente del talento internacional. En ese escenario, México aparece por primera vez no solo como país formador, sino como una nacionalidad capaz de competir económicamente en el mercado global.
Los datos del Global Transfer Report 2025 reflejan así un cambio estructural para el fútbol femenil mexicano, que comienza a integrarse de manera más sólida en las dinámicas internacionales de fichajes, inversión y proyección deportiva.