Club América Femenil cerró su participación en el World Sevens Football con un triunfo de enorme carácter, superando 1–0 a Flamengo en el duelo por el tercer lugar, un partido donde ambos equipos llegaban con marcas casi idénticas, la misma ambición y un incentivo nada menor: $700,000 dólares en juego.
El encuentro arrancó a máxima velocidad. América femenil estuvo muy cerca de abrir el marcador cuando Scarlett Camberos quedó frente al arco, pero su disparo salió apenas desviado. Flamengo respondió enseguida: Gláucia estremeció el travesaño con un bombazo que silenció el estadio por un instante. El ida y vuelta marcó un primer tiempo intenso, vibrante y sin pausa.
Antes del descanso, América femenil volvió a rozar el gol cuando Montserrat Saldivar obligó a Vivi Holzel a una atajada espectacular. Flamengo también generó peligro en transición, pero las defensas se mantuvieron firmes y el 0–0 se extendió hasta el medio tiempo.
La segunda mitad ofreció la jugada más brillante del día —y posiblemente del torneo—. Con el reloj acercándose a los últimos minutos, Jana Gutiérrez controló una pelota complicada, levantó el balón por encima de Flavia Mota y, sin dejar que tocara el césped, conectó una volea violentísima directo al fondo de la red. Un golazo para enmarcar, digno de cualquier compilado de mejores jugadas del World Sevens Football.
América pudo ampliar la ventaja con un remate de Nancy Antonio que pegó en el poste, mientras Flamengo, desesperado por empatar, lanzó a todas sus jugadoras al ataque e incluso rotó a su portera con una jugadora de campo en los últimos segundos. La presión brasileña fue feroz, pero América resistió con temple y cerró el partido con una defensa compacta y oportuna.
Tras un cierre dramático, el silbatazo final confirmó el resultado: Club América 1, Flamengo 0.
El equipo mexicano aseguró el tercer lugar del torneo y un premio significativo después de una campaña sólida y llena de momentos destacados. Flamengo, por su parte, se quedó a un paso del podio tras un torneo lleno de entrega y competitividad.
El World Sevens Football llegó así a la antesala de su gran final, con América despidiéndose en lo más alto y la expectativa plenamente dirigida al choque entre Tigres y San Diego Wave.