Jenni Hermoso, una de las futbolistas más importantes del fútbol español y estrella de Tigres femenil, volvió a encender las alarmas este martes luego de denunció en sus historias de Instagram una serie de mensajes violentos que incluyen amenazas de muerte dirigidas directamente hacia ella.
En la captura que la delantera compartió, se observa la cuenta de un usuario que respondió a una de sus historias con insultos misóginos y frases amenazantes como “Pinche pu...” y “Vas a morir hija de pu...”.
La futbolista decidió hacer público el contenido para evidenciar el nivel de violencia digital al que continúa enfrentándose, incluso después de un año marcado por denuncias, campañas de apoyo y un escrutinio global sobre la violencia hacia las jugadoras.
Hermoso acompañó la publicación con el mensaje:
“Seguimos para bingo. Que se le vea bien la cara a esta gente, que con niños en una foto es capaz de hacer estas cosas.”
Un recordatorio duro, directo y sin filtros sobre cómo la agresión digital convive con la vida cotidiana de las deportistas, aun cuando los agresores aparentan ser “personas comunes”.
Un caso que vuelve a encender la discusión sobre violencia digital contra jugadoras
La situación ocurre en un contexto donde diversas futbolistas de élite han denunciado que los insultos, amenazas, acoso y hostigamiento en redes sociales se han convertido en parte de su vida diaria. Expertos en derechos digitales han advertido que estas amenazas no solo tienen impacto emocional: también pueden escalar hacia agresiones offline si no se atienden con seriedad.
Organismos internacionales como FIFPRO han señalado que la violencia digital se ha disparado en los últimos años, especialmente contra mujeres futbolistas. El caso de Hermoso se suma a una larga lista de situaciones que dejan en evidencia un entorno hostil que sigue normalizando el odio hacia las deportistas.
¿Qué sigue?
Hasta el momento, Hermoso no ha emitido un comunicado adicional, pero su publicación ya generó reacciones de apoyo de aficionados, periodistas y figuras del fútbol que exigen acciones más contundentes contra las amenazas de violencia digital.
Lo que sí queda claro es que exponer a los agresores es un paso que muchas jugadoras están tomando para visibilizar el problema y exigir responsabilidad a plataformas y autoridades.