América Femenil peleó hasta el último minuto y lo dejó todo en la cancha, pero no fue suficiente ante un Gotham FC efectivo y con suerte. El marcador final, 3-1, no refleja del todo el corazón, la rebeldía y el empuje con el que las Águilas intentaron remontar en una semifinal de alto voltaje en el “Volcán”.
Ahora las azulcrema jugarán por el tercer lugar este sábado en el estadio Universitario a las 17:00 horas ante el Portland, que cayó ante Tigres femenil.
La noche empezó cuesta arriba para las azulcremas. A los 21 minutos, la delantera brasileña Geyse Ferreira aprovechó un tiro de esquina para poner el 1-0 a favor del cuadro estadounidense. Poco después, Midge Purce aumentó la ventaja desde el punto penal tras una falta de Jana Gutiérr4ez en el área.
América femenil intentaba acomodarse en el campo cuando un disparo de Esther González se estrelló en el poste y terminó en gol en propia puerta tras el rebote en Jana Gutiérrez. El marcador parecía lapidario, pero no para este equipo.
Lejos de desmoronarse, las dirigidas por Ángel Villacampa reaccionaron con orgullo. Con una gran jugada colectiva entre Montserrat Saldívar y Nicolette Hernández, llegó el descuento: Irene Guerrero, con inteligencia y técnica, empujó el balón para el 3-1 que encendió la esperanza.
En el segundo tiempo, América femenil lo intentó por todas las vías. Sarah Luebbert estrelló un disparo en el poste, Guerrero estuvo cerca del doblete, pero Gotham se sostuvo gracias a su portera Ann-Katrin Berger y a un juego más físico que vistoso.
A pesar del marcador, América Femenil jugó con valentía, resiliencia y fidelidad a su estilo. Con un plantel limitado por lesiones, las jugadoras mostraron que el escudo se defiende con garra, incluso ante potencias de la NWSL.
La Concacaf W Champions Cup no terminó como soñaban, pero América femenil compitió de tú a tú ante uno de los mejores equipos del mundo. Y aunque el pase a la final, la dignidad, la lucha y la identidad americanista quedaron intactas.