La Selección Mexicana Femenil inició su participación en el Clasificatorio de Concacaf W rumbo al Mundial de Brasil 2027 con una presentación imponente. En Kingstown, el cuadro dirigido por Pedro López superó 0–14 a San Vicente y las Granadinas en un partido que confirmó el crecimiento, la ambición y la madurez futbolística del equipo tricolor.
Desde el arranque, México asumió el control total del juego. La presión alta, la circulación rápida y la profundidad por las bandas desarticularon de inmediato a la defensa local. Apenas al minuto 5, Charlyn Corral abrió el marcador con su instinto infalible dentro del área. Ese primer golpe rompió la estructura de las caribeñas y permitió que el Tri desplegara todo su arsenal ofensivo.
Jacqueline Ovalle amplió la ventaja al minuto 13 con una gran definición y, nueve minutos más tarde, Charlyn volvió a aparecer para firmar su segundo tanto de la tarde con un remate potente que dejó sin reacción a la guardameta rival.
La superioridad mexicana se reflejaba en cada toque. Scarlett Camberos convirtió al minuto 24 después de una jugada colectiva que movió la defensa de lado a lado. Justo antes del descanso, al 45’, Corral completó su hat-trick y cerró un primer tiempo prácticamente perfecto.
La segunda mitad confirmó la mentalidad competitiva que México femenil busca mantener en todo el proceso rumbo al Mundial. El equipo no bajó el ritmo ni la exigencia. Alice Soto marcó al minuto 54. Ovalle anotó de nuevo dos minutos después, al 56, y Charlyn Corral volvió a firmar otra anotación al minuto 60 para seguir alimentando una noche que ya se perfilaba histórica.
La inercia ofensiva continuó con la misma claridad. Ovalle sumó un gol más al minuto 64 y, con el partido completamente a favor, Montserrat Saldívar añadió otro tanto al minuto 72 con una definición certera dentro del área. Apenas dos minutos después, María Sánchez puso el 0–11 con un disparo colocado desde su perfil zurdo.
El cierre del encuentro quedó marcado por la actuación sobresaliente de Charlyn Corral, quien terminó convertida en la figura del partido al alcanzar un total de siete goles. Anotó de nuevo al minuto 86, volvió a hacerlo al 89 y selló la goleada en tiempo agregado, al minuto 92, en una presentación que reafirma su vigencia y su jerarquía internacional.
El triunfo por 0–14 no solo refleja la diferencia de niveles entre ambos equipos, sino también el compromiso y la convicción del conjunto mexicano en este nuevo ciclo mundialista. México femenil mostró orden, paciencia, lectura de juego, capacidad asociativa y un volumen ofensivo que pocas selecciones pueden sostener durante los 90 minutos. San Vicente intentó competir desde la fortaleza física, pero no encontró respuestas ante la movilidad, la precisión y la intensidad de un rival que nunca dejó de acelerar.