El futbol femenil mexicano vivió un momento lleno de historia y reconocimiento durante el partido entre KRÜ FC y Peluche Caligari, cuando Lourdes de la Rosa y Martha Coronado, integrantes de la histórica Selección Mexicana que disputó el Mundial Femenil de 1971, fueron las encargadas de lanzar el dado previo al encuentro.
La presencia de ambas pioneras en la cancha no fue un gesto menor. Representó un homenaje a una generación que marcó el nacimiento del futbol femenil en México y que abrió camino para las jugadoras que hoy compiten en escenarios profesionales.
Lourdes de la Rosa y Martha Coronado formaron parte de la llamada generación de oro de 1971, aquella Selección Mexicana que participó en el histórico Mundial Femenil celebrado en México y que dejó una huella imborrable en el desarrollo del deporte en el país.
Aquel torneo reunió a miles de aficionados en los estadios y demostró que el futbol femenino podía despertar la misma pasión que el futbol varonil, décadas antes de que existieran ligas profesionales consolidadas.
Por eso, cuando ambas exjugadoras aparecieron para lanzar el dado —uno de los momentos característicos de la Queens League— el acto se transformó en un puente simbólico entre generaciones.

De un lado, estaban dos mujeres que jugaron cuando el futbol femenil apenas luchaba por existir; del otro, una nueva era del deporte que mezcla futbol, entretenimiento y plataformas digitales para llegar a nuevas audiencias.
El gesto recordó que el crecimiento actual del futbol femenino no es casualidad. Es el resultado del esfuerzo de pioneras que se atrevieron a jugar cuando las oportunidades eran limitadas y el reconocimiento prácticamente inexistente.
En medio del ambiente vibrante del duelo entre KRÜ FC y Peluche Caligari, el lanzamiento del dado se convirtió en un recordatorio poderoso: el futbol femenil mexicano tiene historia, tiene raíces profundas y tiene protagonistas que cambiaron el rumbo del deporte.
Porque antes de las ligas profesionales, antes de los estadios llenos y antes del boom mediático del futbol femenil, hubo una generación que lo inició todo.
Y en esa historia brillan nombres como Lourdes de la Rosa y Martha Coronado, mundialistas de 1971 y parte fundamental de la generación que abrió el camino para el futbol femenino en México.