El regreso de Catarina Macario a Estados Unidos prometía convertirse en uno de los grandes capítulos de su carrera. Después de pasar por dos giga
Macario se perderá definitivamente toda la temporada 2026 de la NWSL. San Diego Wave confirmó que la futbolista de 26 años no tendrá actividad durante el resto de la campaña mientras continúa recuperándose de los problemas físicos que le han impedido debutar con el equipo desde que fue contratada en marzo.
La situación representa un nuevo obstáculo en una carrera que ha tenido que convivir demasiado tiempo con las lesiones. Macario estaba convertida en una de las grandes figuras emergentes de Estados Unidos cuando sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda en junio de 2022. Aquella lesión la mantuvo fuera de competencia durante más de un año y terminó costándole la posibilidad de disputar el Mundial Femenil de Australia y Nueva Zelanda 2023.
Chelsea le abrió posteriormente las puertas de Inglaterra y Macario volvió a demostrar su capacidad ofensiva, aunque tampoco consiguió la continuidad que buscaba. Su etapa europea terminó en 2026 para dar paso a un regreso especialmente significativo: San Diego apostó por ella con un contrato hasta 2030, convirtiéndola en una pieza pensada no solamente para una temporada, sino para construir alrededor de ella durante los próximos años.
Esa apuesta explica también por qué no existe urgencia por acelerar su regreso. La atacante todavía no ha jugado un minuto oficial con el Wave y ahora tendrá varios meses por delante para intentar recuperar completamente su condición física antes de comenzar una segunda oportunidad en 2027. El club informó que ofrecerá nuevas actualizaciones sobre su evolución cuando existan novedades relevantes.
El calendario internacional añade importancia a esa recuperación. Macario ha marcado 16 goles en 29 partidos con Estados Unidos y sigue siendo una futbolista con posibilidades de formar parte del proceso hacia el Mundial Femenil de Brasil 2027. Antes de pensar en una Copa del Mundo, sin embargo, tendrá un objetivo mucho más inmediato: volver a jugar con regularidad. San Diego apostó por ella hasta 2030; el primer desafío será conseguir que finalmente pueda comenzar esa historia dentro del campo.